Todos los artículosCasos de clientes

Cómo Kiwi Sheepskins diseña emails más rápido con Migma

Kiwi Sheepskins utiliza Migma para reducir el tiempo de maquetación y centrarse en contar historias reales, segmentar campañas y reforzar su identidad de marca.

Escrito por

Migma Team

Publicado

Cómo Kiwi Sheepskins diseña emails más rápido con Migma

Para Kiwi Sheepskins, la relación con un cliente puede prolongarse mucho más allá del ciclo habitual de compra. Esta empresa neozelandesa recibe a menudo mensajes de personas que llevan años usando las mismas zapatillas o botas, y de familias que conservan sus artículos de piel de cordero a lo largo de distintas etapas de su vida.

Esto plantea un reto muy concreto en email marketing: seguir aportando valor a clientes que quizá no necesiten reponer lo que compraron durante mucho tiempo.

Con Migma, Kiwi Sheepskins dedica menos tiempo al montaje de los correos y gana margen para centrarse en las historias, los productos y los mensajes que mantienen vivo ese vínculo.

Buenas ideas a la espera de producción

Antes de incorporar Migma, diseñar un correo exigía una larga serie de pasos manuales. El equipo definía la idea de la campaña y los productos, redactaba los textos, buscaba o creaba las imágenes, montaba la plantilla, ajustaba el diseño y pasaba por varias rondas de revisión antes de poder enviar.

El límite no estaba en la creatividad. Lo complicado era transformar esas ideas en campañas profesionales con el tiempo del que dispone una pequeña empresa, que debe repartir sus recursos entre muchas otras prioridades. Varias iniciativas de marketing se quedaban sin ejecutar y el equipo no lograba comunicarse con la frecuencia ni la segmentación deseadas.

Menos tiempo de maquetación, más foco en el mensaje

Migma redujo el esfuerzo necesario para pasar de una idea a una campaña lista para enviar. En las primeras pruebas se exploraron distintos estilos, estructuras y recursos visuales. A medida que el equipo afinó el sistema, las creatividades se adaptaron con total naturalidad a la identidad de marca de Kiwi Sheepskins.

«Para mí, la gran diferencia es la rapidez. Se me ocurre una idea para un correo y consigo tener una campaña prácticamente lista sin pasarme horas maquetándola». — Anna, Kiwi Sheepskins

Ese cambio permite dedicar más tiempo a las decisiones estratégicas de cada envío: por qué se lanza, a quién se dirige y qué contenido resultará verdaderamente útil para quien lo recibe. La producción técnica deja de absorber el proceso y el mensaje recupera el protagonismo.

Boceto ilustrativo de correo de zapatillas Kiwi Sheepskins en tonos crema y verde con el titular «Comfort starts underfoot».
Concepto ilustrativo de correo adaptado del carrusel de Kiwi Sheepskins.

Más espacio para las historias de los clientes

Disponer de mayor agilidad también ha cambiado el tipo de contenidos que el equipo puede producir. Ahora una campaña puede destacar la fotografía de un comprador, explicar cómo cuidar la piel de cordero, presentar una novedad o dar a conocer partes del catálogo que muchos clientes aún no habían descubierto.

Un buen ejemplo es «Kiwi Sheepskins in the Wild», una iniciativa que la marca ha ido desarrollando a partir de fotos que comparten los propios clientes en sus hogares y en su día a día. Anna quiere convertir este formato en historias con más recorrido, como el caso de una clienta que relata cómo ha pasado ocho inviernos con el mismo par de zapatillas.

Migma hace viable que un equipo reducido transforme estas ideas en campañas impecables. La experiencia del cliente se convierte en material de primera línea para un correo, cuidando la presentación con el mismo detalle que en un lanzamiento de producto o en una promoción de temporada.

Boceto de correo de Kiwi Sheepskins que conecta una historia cotidiana sobre confort con un producto de calzado y una llamada a la acción.
Un concepto ilustrativo de correo que conecta una historia de confort cotidiano con el siguiente paso: explorar el calzado.

Campañas relevantes para cada temporada y producto

Kiwi Sheepskins trabaja con clientes ubicados en climas muy dispares y con necesidades distintas: mientras en Nueva Zelanda y Australia entra el invierno, en Estados Unidos y Europa empieza el verano.

El equipo puede lanzar una campaña orientada al Labor Day para el mercado estadounidense y, al mismo tiempo, preparar un mensaje completamente distinto para sus clientes neozelandeses. También puede centrar envíos específicos en productos infantiles, artículos de uso médico, calzado o decoración para el hogar, en lugar de intentar condensar toda la oferta en cada comunicación.

A pesar de estas variaciones, mantener una línea visual reconocible sigue siendo indispensable. El equipo cuenta ahora con el margen necesario para personalizar cada mensaje sin perder la coherencia de marca.

Mantener el contacto entre compra y compra

Cuando un catálogo está pensado para durar años, una comunicación de valor ofrece a los clientes un motivo real para seguir en contacto entre un pedido y el siguiente. Permite mostrar nuevos usos para la piel de cordero, compartir testimonios inspiradores o dar a conocer un artículo idóneo para una nueva etapa vital.

Anna destaca que Migma facilita mantener ese ritmo de comunicación de manera constante, sin perder el trato cercano que define a una pequeña empresa neozelandesa.

El resultado es un email marketing mucho más meditado: menos horas invertidas en tareas técnicas de maquetación, más ideas que llegan a ver la luz y una atención mucho más cuidada a quienes leen cada mensaje.

Crea tu próximo correo con Migma.

Sobre el autor

De la idea a la bandeja de entrada en segundos

Crea emails profesionales y personalizados con IA.

Empieza gratis